Las marcas de distribución (también llamadas “marcas blancas”) han modificado sustancialmente el mercado, sobretodo en lo que se refiere a productos de gran consumo. Su principal argumento es el precio. Y es una argumento de peso.
Con esta campaña, Nescafé Classic se propuso cambiar la percepción del consumidor de café soluble. Para ello, debíamos hacerle ver que el precio unitario por taza era de tan sólo 5 céntimos de euro. Un precio de lo más asequible, que unido a la calidad y garantía que ofrece una marca tan reputada como Nestlé, seguía convirtiendo a Nescafé Classic en la mejor opción.
Todas las piezas desarrolladas por la agencia, tanto en televisión como en digital, se centraron en comunicar de la forma más gráfica el binomio “taza de Nescafé Classic = 5 céntimos”.
A través de los vídeos de youtube, de un microsite y de un grupo creado en Facebook versionamos el popular juego de “el duro” (en el que hay que se debe introducir una moneda dentro de un vaso haciéndola botar) para ajustarlo a nuestras particularidades, y propagar una nueva manera de jugar: ahora, es una moneda de 5 céntimos la que se introduce en la ya clásica taza roja de Nescafé.